"He planeado tantas noches esta noche,
he pensado tantas veces qué decir,
pero cuando me mirás con esos ojos,
mi pobre corazón se pone loco
y no puedo seguir"
...y el problema fue ese, que yo estaba contigo cuando lo necesitabas, cada vez que quisiste satisfacer tu soledad y tristeza allí estaba, cuando tenías ganas de estar conmigo o simplemente querías espantar a la soledad, sin embargo no se puede negar que eso me hacía feliz. Pero era un placebo, era la posibilidad de tenerte, la única posibilidad de conservar tu olor, de conservar tu esencia como solamente estando junto a ti podría tener. Ese placebo tóxico que me envenenaba que me hacía sentir tan extasiado, tan lleno de vida, tan lleno de ganas de seguir adelante, pero todo cambiaba en el momento en que sospechaba que tenía que salir, que se iba a acabar ese momento, allí, de nuevo la tristeza retornaba, aunque nunca te lo hice saber, siempre había una sonrisa, esa sonrisa tan común que esconde todo lo que sentimos. Y todo eso se tornó en un ciclo nauseabundo, lleno de altibajos y sólo genera desconciertos.
"No pretendo ser tu dueño" pero sí, que por lo menos correspondieras de alguna manera mi amor, mi manera de estar contigo. Sin embargo es extraño, había jurado que no iba a rogar amor, ni mucho menos cariño o compañía, pero mírame, heme aquí, dejando gota a gota mi dignidad, pero sobre todo mi orgullo. Y no me corresponde hacerte ningún reproche, cada día te encargas de recordarme que no hay cabida para esto,
Lo sé, tienes que ser libre, eres libre, tu alma tiene alas, tú no necesitas más compañía que la del viento, pero no puedo acompañarte a volar, mis alas no me permiten llegar tan lejos, mis alas no me permiten siquiera acercarme a ti, me esfuerzo por llegar hasta donde estás, sin embargo, por más que quiera, no podré llegar hasta allá, tampoco permitiré que tú bajes hasta donde mis alas me permiten volar, aunque no niego que deseo con desespero que me llevaras hasta donde llegas, hasta donde vuela tu alma, pero no es así, es ponerte una carga más, algo peor es, como condenarte a mí y no necesito eso, aunque no lo parezca, quiero aprender a volar alto, no que me lleven alto.
Todo el mundo me dice que te deje ir de mi corazón, porque físicamente nunca fuiste mía, porque nunca estuve dentro de tu corazón, y yo insistía e insistía sin poder estar finalmente expuesto al amor, a la realidad de la que me enteraría posteriormente, de esa analogía en el título de esta carta, la analogía de la película esa que no comprendía hasta que no pude ver que en realidad no querías estar conmigo.
Pero todo esto desgasta, pedalear y pedalear sin avanzar, aun así es como el reflejo de nuestra cultura política, sí, esto es extremadamente conservador, "mejor malo conocido que bueno por conocer" pero creo que prefiero entonces dejar lo malo, dejar eso que me hace daño y romper mis miedos, bueno... por lo menos aprendí algo de ti, la necesidad de romper mis barreras, la necesidad de la existencia de sentir adrenalina al saber que disfruto despejar la neblina del futuro, adentrarme en la profundidad oscura del desconocimiento futuro. Saciaré mi libertad descubriendo mi camino, me deleitaré pensando en lo que puedo conocer y descubrir y no en lo que pudo ser, y no en lo que pude hacer.
Al final comprendí, ya asimilé cuando me decías que ya no te necesito y ya que podía salir de allí. Creo que definitivamente será un nuevo punto de partida.