6/8/18
Inicia leyendo, con la expectativa que merece la no edición, es decir, no recorreré la huella del texto, no quiero adornos, me muestro tal cual van llegando las palabras, como una intoxicación estomacal, la diarrea verbal que viene a continuación, aliste el moyo o el rabo y deposítelo en un lugar cómodo o como guste.
De nuevo vuelvo, ahora con más palabras, pero con menos emociones, al parecer todo lo que he vivido me ha servido para endurecer mi corazón en todo sentido, creo que como la piel quemada, ya no siento, es inerte. Y ahora vuelvo siempre como el perro arrepentido, con las orejas partidas y el rabo entre las patas. Pero vuelvo ¿a dónde?, precisamente vuelvo a mi diario, que ahora se puede llamar anuario, creo que el madurar hace que se vayan perdiendo costumbres, y actitudes que ahora siguen siendo sin sentido e inservibles, pero ahora la vergüenza aumenta y abochorna cuando se hacen las conductas de antes.
¿Por qué he vuelto a escribir aquí? Sencillo, no puedo sino hablar conmigo, soy corto en palabras pero suelto como gabete en el diario, de todos modos, escribir me permite replantear lo que pienso, porque por lo menos puedo tener un hilo lógico mientras repaso lo escrito, mientras que cuando comienzo a discutir con el yo, termino en cuentos de fábulas que se distancian en gran manera del punto central. En todo caso, he vuelto.
En contexto, estoy escuchando vallenato, ya veremos porqué es importante; siendo precisos, encabeza la cascada sentimental Otto Serge, con una insignia, "Señora", no es para nada relevante la letra ni el contenido histórico de la misma.
Contexto 2: un año después de escribir la última entrada, después de muchas fallidas, inconclusas y como siempre en mi vida, proyectos abiertos los cuales dejaré para mañana lo que puedo hacer hoy, como la filosofía de vida que aplica en todo, sal a la herida sinónimo de múltiples fracasos de la vida.
Contexto 3: Pienso en muchas personas, en una en especial por la que me convoca otra vez a depositarme en esencia frente a las letras y a la banda del teclado.
Lugar, cualquiera, sólo necesito internet, el pc, mis dedos sin fracturas y un lugar cómodo para la espalda y la rodilla derecha.
La motivación 1: Calmar los ruidos que acomplejan el pensar y poder calmar la taquicardia de la ansiedad que produce no tener las manos ocupadas y mucho menos sintiendo el calor de otras manos.
La motivación 2: Hablar con alguien diferente a la voz en mi cabeza, esa que yo controlo y suena como mi voz, pero no sé realmente si seré yo o será alguna otra persona que habita dentro de mí que puede ser mi inconsciente o puede ser el yo precedente a mí el que me mueve, como en hombres de negro cuando abren la cabeza del dueño del gato... en fin, nadie a parte de mí puede entender las referencias... Ya no sé qué escribo, es un ejercicio difícil no ser pulido ni lógico, pero (le pregunto a quién lee) ¿Será que uno es muy coherente cuando piensa o divaga? Siento que hay lógica pero bueno, soy despiloto hasta en unir palabras con algún sentido...
En fin, vuelvo a comenzar, porque no sé qué dije exactamente antes, pero sí sé qué quiero decir y es que, en relación con el vallenato, la vida ha cambiado mucho, "querido diario", para continuar con el cliché, y ha cambiado porque hubo personas que cambiaron mi vida, pero también están en el presente, las cuales me han hecho pensar, autoevaluar y renovar todo lo que comprendía de lo que soy y cómo me relaciono con el mundo. Y así, me convoca nuevamente a las páginas de este cuento, del cuento de mi vida, vengo renovado, como lo he dicho, pero no he dicho en qué manera.... pues bien, lo que ha cambiado es que de repente me salió barba, de repente, me dan ideas locas de irme a vivir solo pero ya no de una manera chirri, y es más, estando formalmente con alguien...
11/09/18
Como antes lo había dicho, he dejado abiertas las ideas, un mes después ya no sé lo que quería decir... me tocó releer lo que había escrito y me surgieron varias ideas.
Idea 1: El vallenato cambió mi manera de ver la música, y creo que hace parte de "madurar" cosa que veo muy lejana en mi vida.. en fin, siento que divago mucho y es aburrido leerme, total, no importa, porque nadie me lee, salvo las personas que quieren perder el tiempo... ok, el maldito vallenato :| el hecho es que ya no me gusta escuchar solamente a los ramones, eskorbuto o lo más peye de los baldeboys, sino que ahora disfruto hasta el punto de lagrimear y cortarse la voz cantando con todas las fuerzas "amor eterno" de Juan Gabriel, disfruto muchísimo "acá entre nos" de Chente, pero sobre todo, aprendí a querer al gran Rafa Orozco y el mismísimo Diomedes; lo que siempre detestaré es ese pop vallenato asqueroso en cabeza del periquero y uribista silvestre.
Idea 2: Retomar en un día tan icónico como el once de septiembre, me hace sentir escalofríos, porque siento que cosas grandes se destruyeron en mi vida pero también otras se han construido y creo, en últimas es el orden de las cosas como naturales en la vida.
Creo que es lo último que tenía por decir... si por azares de la vida usted llegó a leer esta última frase, por favor, tome mi respeto y mis agradecimientos por haber perdido su tiempo en algo diferente que la ley del corazón II o el desafío XXX y en ese caso, quisiera invitarle un tinto, aromática o/y pola, podremos hablar de lo que sea, desde Dragon Ball hasta Hegel y la dialéctica de huevos batidos o revueltos. Hasta la próxima entrada o el tinto con panela, lo que suceda primero.
Diario del Estudiante Universitario
Memorias del un estudiante universitario cualquiera, memorias de los acontecimientos más importantes en la vida de quien podrá llegar a ser grande o un gran "don nadie". Crónicas y vivencias de aquel que puede estar al lado tuyo o nunca vas a conocer.
martes, 11 de septiembre de 2018
martes, 31 de enero de 2017
Salmón. Capítulo uno: Vivir para contarlo.
"No temo a la muerte, no temo a la vida
No temo a la ruina, no temo al dolor
No temo a la ruina, no temo al dolor
Para eso siempre llevo aspirina"
Eskorbuto
Allí, en el lugar donde habitaba desde
hacía ya dos meses, era el único sitio que encontró donde pudiese reposar por
unos días, mientras tomaba rumbo hacia el mar, ya que él no conocía otro rumbo
que el naufragio, su vida le sabía a mierda y constantemente se reprochaba el
momento en el cual su vida dejó de ser, de tener sentido, a causa de una
traición de 86 días que duró su estadía en Argentina, donde conoció a Juana
María quién terminaría corrompiendo su apacible corazón.
Tanto era el rencor contra sí, que
siempre despertaba abruptamente, a causa de las pesadillas con Matilda (así
llamaba a Juana María) hasta en ese punto lograba incomodarlo. Siempre que
despertaba era un sudor frío, una sensación permanente, aquella, era la sensación
de vivir, la que era cada vez más rara, más ajena y cada vez más amarga; tragó
saliva y se limpió las lagañas, -babas de mierda-, mencionó exasperado por no
tener autocontrol, al darse cuenta que todo el rostro estaba costrificado como
una capa de saliva. -Todos los días es lo mismo, y no puedo perderme en el mar,
sin contacto con la gente, a la que odio tanto, tal vez por eso me quedó aquí
en este roto-... sonó su celular mientras se reprochaba a sí mismo.<<
- ¿Alo?
- Buenos días Joseph, perdón por la hora
de la llamada, fue una decisión de última hora, le hablamos de la Universidad
Nacional, hemos analizado su caso, nos sentimos honrados de que haga parte de
nuestra Alma Mater.
- No entiendo de qué me habla, ¿quién
es usted?
- ¡Oh sí!, lo siento de nuevo, mi
nombre es Laura, me siento muy emocionada de extender este tipo de noticias,
soy la encargada de la facultad de artes, donde usted fue admitido. Bienvenido,
lo único es que tiene que venir a firmar un compromiso de estudio... y bueno
papeleos que ahora son lo de menos.
- Disculpe, sigo sin entender, yo no
tengo nada que ver con alguna universidad.
- Mmmmm, ¿es usted Joseph Raul Reyes
Jiménez?
- Sí, en efecto, pero no entiendo por
qué me están llamando de una Universidad.
- Bien, esto es un tanto extraño, sin
embargo, un momento reviso en mi base de dat.... sí, claro... mmmmm... De
acuerdo, su inscripción al programa del gobierno, que otorga becas a personas
que han vivido la guerra, se dio el día 28 hace tres meses ya, fue una señora
quien la realizó, Juana Torres.
- Entiendo, ¿qué tengo que hacer?
- Debe venir a la facultad de Artes a
firmar su matrícula y un compromiso, lo antes posible, si puede ahora mismo, yo
aquí le explicaré la dinámica de la beca y las obligaciones.
- En una hora estoy allá, gracias.
Hasta luego.
- No, llega a las nueve de la mañana.
- Entonces a las nueve será.
Quieto en el borde del catre, sin
recuperar el aliento por esa extraña llamada, sintió la amargura invadir su
cuerpo de nuevo. Ya habían pasado 2 meses de la partida de Rosario, donde
conoció a Juana, y su recuerdo se empeñaba en recordarle lo miserable que fue
su vida allá en Argentina. "Cómo te odio Juana, te odio hasta la muerte,
te odio por amarte, te odio por no tenerte, te odio por no dejar que te
mostrase un mundo maravilloso ante tus ojos, pero por el motivo por el que más
te odio, es porque me hiciste conocer un Joseph de miseria, un ser oscuro,
sacaste lo peor de mí..." Mientras pensaba esto el ruido de la calle lo
sacó de su ensimismamiento, lo devolvió a esas paredes oscuras y oscurecidas
por el hollín de la ciudad y la negrura de la miseria. Eran 4 balazos que
tocaban a su puerta, lo estremecieron, impactaron en su ventana, anunciando la
hora de salir.
Al llegar a la UN en Bogotá, se
encontró con una realidad del otro lado, era un mundo lleno de luz, un mundo en
donde la multiplicidad de los sujetos, la muchedumbre de rostros, ánimos,
pensamientos, actitudes, facciones… era extremadamente incierto para él. Joseph
no sabía cómo llegar a la facultad, sin embargo, sintió un aire conocido para
él en un momento repentino, era el sonido de la guerra; eran tiempos difíciles,
en dónde la disputa por el campus universitario, entre el aparato estatal y los
estudiantes era el pan de cada día. Joseph no sabía por quién tomar partido, no
sabía por qué motivo se desarrollaba una guerra a plena luz del día en toda la
mitad de la calle. Sin embargo, no se distrajo, siguió su camino con la
convicción que sentía que el mundo le había dado una luz por la cual buscar un
final feliz, y no uno inesperado como lo había querido desde hacía ya unos
meses.
- Buenos días, ¿Laura?
- Sí, Hola, ¿eres Joseph?... Siéntate,
en un momento te atiendo...
- Ok, listo... ¿qué pasa allá afuera?
-Preguntó mientras se sentaba en la silla del escritorio frente a ella-
- ¿Afuera? ...ahhmmm...
-suena una voz extraña dentro de la
oficina, que los interrumpe- Quiere decir el tropel.
- Aaaahhh, El tropel es algo muy
representativo aquí en la UN, por esta época lo vivimos casi a diario, y estaba
por llamarte de hecho, porque comúnmente hay orden de desalojo y se cancelan
todas las labores administrativas, pero bueno, a lo que vinimos.
- No, espera, me interesa, cuéntame más
sobre eso Laura, por favor.
- Vale, nunca había notado tanto
interés por lo que sucede allá afuera por parte de una persona ajena. Es
simple, los estudiantes se encapuchan, aunque algunos de los que están allá, me
imagino yo, serán exalumnos y gente que viene de las guerrillas a quienes
reivindican...
-La interrumpió con extrañeza- Un
momento Laura, ¿me dices que esas personas son infiltradas por la guerrilla?
- No precisamente, pero sí muy
permeadas de sus ideales... pero bueno, lo que te quería decir es que éstos
luchan por la educación de calidad y gratuita. Aunque no comparto esos medios
violentos, yo pienso que permiten que la llama del pensamiento crítico
permanezca viva, yo pienso que sin ellos no existirá un modo en que los
estudiantes se muevan políticamente, ya sea a favor o en contra, -suspiró- en
fin, eso es lo lindo de la democracia en que vivimos, sarcásticamente dijo.
La cara de extrañeza por estos
episodios y por toda la nueva información que había acabado de recibir no podía
evitarla, tanto así que quedó pasmado, entumecido, petrificado y la expresión
del rostro era tan fuerte y tan marcada que preocupó a las personas de la
oficina. Joseph sentía pánico de lo que sucedía, venía a su cabeza el dolor de
la guerra, la sangre, las balas, y pensaba que era sólo un juego de guerra lo
que pasaba...
- ¿Estás bien Joseph? -Laura
interrumpió sus pensamientos-.
- Sí, es solamente que nunca hubiese
pensado que esto ocurriese en la ciudad, a pesar de la delincuencia y demás situaciones
que he visto en Bogotá, me causa mucha intriga.
- Está bien Joseph, ¿trajiste los
papeles que te pedí? Firma estos documentos... regálame una huella aquí y
aquí... esta copia es para ti y esta queda acá... y Listo, esto era todo,
bienvenido oficialmente a la carrera de Artes plásticas.
- Gracias.
Joseph se levantó de la silla, guardó sus papeles en el bolsillo
interior izquierdo de la cazadora que llevaba puesta ese día, cerró su chaqueta
y se dirigió a la salida sin mediar palabra, sin preguntas, sin un cálido
acercamiento, sólo quería huir de la formalidad, su mente hace mucho había escapado
de ese lugar.
lunes, 23 de enero de 2017
Salmón - Introducción.
SALMÓN
"Vida, dame tu vida, siento que todo lo malo siempre me pasa a
mí,
voy a permitir que todo lo bueno vuelva en mí, yo ya no quiero pensar en ayer.
Solo, estoy
tan solo, aunque la musa se ríe de
la soledad
voy a
despertar voy a abrir mis ojos y ver el final,
yo ya no
quiero pensar en ayer."
Introducción
Heme aquí de nuevo, ahora encontrándome
con un nuevo yo, redefiniéndome, una persona diferente. Dejando el mundo atrás.
Entendiendo y comprendiendo que todo lo que pasa en esta vida es por algo, ese
algo que es la multiplicidad de un mundo contingente que desemboca en lo que ha
de pasar, un tropel de corrientes que se entrelazan y da a la existencia una
verdad, una vivencia, una realidad.
He logrado entender que la vida se
encarga de enseñarle cosas que sólo con el dolor se logra interiorizar. Hoy
miro mi felicidad, mis desdichas, mis historias, todo lo vivido y aprendo de
todo. Siento un afán infinito de sentarme a mirar la vida pasar, sin untarme de
las desdichas, sin untarme de los abismos atroces y voraces de infinito
malestar. - bah - Qué estupidez, lo bueno de la vida se manifiesta, en tanto
hay algo malo. Y lo tuve que aprender a la fuerza.
Hoy, como todos los días, escribo una
historia, una que se deja permear de realidad, de mi realidad. Sin embargo,
ésta es la escritura y reescritura permanente de los sentidos, de las
percepciones, del trasegar y muchas veces naufragar en convivencia mutua con
mis errores, con mis horrores, con mis fantasmas de malas decisiones.
Todo ha adquirido un color salmón, un
trasegar infinito de idas y vueltas, pero siempre retornando al orificio
originador de vida, en donde concebimos que la luz era parte fundamental de la
existencia. Y de nuevo, heme aquí, frente a la dicha del amor, frente a la
dicha del deshielo, frente a la posibilidad de ser lastimado nuevamente.
lunes, 9 de mayo de 2016
Dentro
Allí en el corazón
Cuando la vida surge
Y el desasosiego emerge
Se pierde la razón
Oh! Vida de
mi vida
Genera en
mis sentidos
Junto a los
quejidos
Sensación
de huida
Huida no
hacia fuera
Sino hacia tu
prisión
Allí en
aquella nación
Donde mi
día sonriera.
7 DE OCTUBRE DE 2015
domingo, 6 de diciembre de 2015
He conocido 4 "Seré un buen perdedor"
Día 86
...paradójicamente me enseñaste a perder, y digo paradójicamente porque pensaba que eras tú la que ibas a perder con todo esto, pero aprendí de ti cosas inimaginables. Me enseñaste que en la vida "el perder es ganar un poco" en el preciso momento cuando yo pensaba que todo sin el amor, era banal y pasajero. Te confieso que nunca había perdido en mi vida como lo he hecho contigo, y me parece emocionante tener sensaciones diferentes a las del triunfo, me parece emocionante ver cómo la vida pasa y que cada día se viven cosas diferentes, son cosas en las cuales me puedo regocijar teniendo engaños y desengaños. Me enseñaste sobre el desengaño, porque entendí lo que pasaba a través de la amargura y me sirvió, me siento muy feliz de haberlo hecho.
Todo esto ¿para qué? esto era mi momento de entender, de madurar, de crecer, de llorar, de sentir, de vivir. Pero en esencia, esta última carta, es para decirte que te quiero, y amo haber vivido todo lo lindo, pero en especial lo amargo, porque después de eso vinieron cosas mejores para mi vida. Has cumplido tu función histórica en mi vida y es el momento de agradecértelo, de agradecer las cosas tan maravillosas que me permitiste entender. Aunque no todo es felicidad en ese aprendizaje, sin embargo necesario. Me gustaba entender que me querías, para negarme a perder, para no asimilar la derrota y el resultado de eso fue dilatar el proceso, dilatar el dolor.
Quedan dos cosas por decir antes del adiós, te quedo debiendo una cosa y es el significado de mi último regalo. Aquel objeto es esclavo, está atado a un lugar, no sólo sentimental sino material, era el significado de lo que había en mi corazón en ese momento, siempre y cuando lo dejaras en ese sitio, así mismo iba a crecer mi querer por ti. Sin embargo, lo dejaste ahí, y así resultó todo, plantado estrecho, estancado, cautivo, ahogado y sin frutos.
Por último quiero que entiendas que en realidad no puedo odiarte. Es un partir, sin un adiós, sin un beso y sin una flor, sin un te quiero.
Siempre tuyo, manolito.
"Que todo lo que construimos
no ha acabado en más que una derrota.
Conteniendo el alma y las verdades
no todo se acaba aunque tú acabes.
Mira, no me quedan fuerzas
te has llevado casi todo lo que quise regalarte.
Pero no me hundo,
comprendí que lo mejor aún queda por delante."
no ha acabado en más que una derrota.
Conteniendo el alma y las verdades
no todo se acaba aunque tú acabes.
Mira, no me quedan fuerzas
te has llevado casi todo lo que quise regalarte.
Pero no me hundo,
comprendí que lo mejor aún queda por delante."
Todo esto ¿para qué? esto era mi momento de entender, de madurar, de crecer, de llorar, de sentir, de vivir. Pero en esencia, esta última carta, es para decirte que te quiero, y amo haber vivido todo lo lindo, pero en especial lo amargo, porque después de eso vinieron cosas mejores para mi vida. Has cumplido tu función histórica en mi vida y es el momento de agradecértelo, de agradecer las cosas tan maravillosas que me permitiste entender. Aunque no todo es felicidad en ese aprendizaje, sin embargo necesario. Me gustaba entender que me querías, para negarme a perder, para no asimilar la derrota y el resultado de eso fue dilatar el proceso, dilatar el dolor.
Quedan dos cosas por decir antes del adiós, te quedo debiendo una cosa y es el significado de mi último regalo. Aquel objeto es esclavo, está atado a un lugar, no sólo sentimental sino material, era el significado de lo que había en mi corazón en ese momento, siempre y cuando lo dejaras en ese sitio, así mismo iba a crecer mi querer por ti. Sin embargo, lo dejaste ahí, y así resultó todo, plantado estrecho, estancado, cautivo, ahogado y sin frutos.
Por último quiero que entiendas que en realidad no puedo odiarte. Es un partir, sin un adiós, sin un beso y sin una flor, sin un te quiero.
Siempre tuyo, manolito.
sábado, 17 de octubre de 2015
He conocido 3; "Despiértame cuando pase el temblor"
Día 35
...fue en verdad un nuevo punto de partida, en general fue el descubrimiento de que puedo dejar atrás el corazón, que puedo desprenderme de un férreo sentimiento, me complace haberme convertido en aquella misma bestia fría que me mostrabas cada vez que intentaba acercarme a ti. Sin embargo, al parecer, ni el fenómeno del niño ha podido descongelar tu corazón, sigue intacto, como si nada. Como si todo lo que tuviese para dar, fuera basura.
Ya llevo un mes de sequía, un mes de ni siquiera poder mojar mis labios con tu hipocresía, ni mucho menos saciar mi anhelo con tu miserable vida. Un mes muy duro, un mes tan fuerte que no sé qué tan productivo para mí haya sido.
Del recuento que hago en mi mente, creo que en general he cumplido mis expectativas, en general he podido soportar la crudeza de tu falsa humildad, la crudeza de tus palabras ácidas y desconcertantes. Pero lo obvio, no he podido cambiar mi manera de mirarte, no he podido cambiar la fragilidad de mi mirada, no ha podido dominar la sensatez sobre el corazón.
Para olvidarme de todo el veneno, he decidido conocer nuevas personas, intentar abrir mi corazón para que deje salir todo lo inmundo. Es más, he salido con esas diferentes personas, pero eso sólo sirvió para confirmar que quiero estar contigo, sólo sirvió para que me diera cuenta de que eres inigualable, que a pesar de que has sabido ensuciar todo lo que limpiaba, sigues teniendo parte de mí, pero eso no es lo peor; lo peor es que sabes que me tienes a total disposición, sabes lo débil que soy tan sólo al escucharte.
Por eso mismo, ahora intento no recorrer los mismo pasillos que recorríamos juntos, los lugares que pasamos cogidos de la mano, los lugares en los cuales, alcahueteados por la oscuridad y la soledad, eramos uno. Todavía recuerdo con qué calidez me recibías, con qué calidez recibías mis caricias, todo mi corazón, pero afortunadamente ha menguado todos estos recuerdos. El tiempo ha logrado cicatrizar muchas de las heridas, pero me rehuso a entender el porqué del fracaso, me niego rotundamente a olvidarme de las cosas bellas que hicimos, cómo sonreías, ¡ay! bella sonrisa.
Sin embargo sé que ya no quieres nada conmigo, y con "nada" me refiero a ni siquiera mirarme, a hacer gesto de desagrado cada vez que paso, a echarme de tu vida así tengamos que estar enfrente. "Nada", también significa ridiculizar mis sentimientos, "nada" implica así mismo, demostrarle al mundo mi fragilidad, "nada" es paralizar los latidos más poderosos y eficaces. "Nada" es borrar los recuerdos de tu mente, como de negar lo sucedido y borrar las huellas de mi cuerpo con otro cuerpo, con otro cuerpo, con otro cuerpo.
Y es que eso, todo lo que siento, ya no importa, por eso necesito convertir en rabia todo el amor, Así mismo la frialdad ha tocado mi corazón, el fiel abrigo de la frialdad que de heridas me protegerá. Porque gracias a ti, me negaré la posibilidad a amar, me negaré la posibilidad de ser feliz a causa del amor. Ahora tengo la necesidad de saciar el odio, la necesidad de saciar el desprecio, de ver rotos corazones, de ir por la vida destruyendo ilusiones, fantasías. Tengo la necesidad de cometer delitos a la Esperanza, de romper toda capacidad de soñar. Seré feliz con la tristeza, me deleitará enormemente el sufrimiento.
Entenderás muchas cosas, cuando no encuentres lo que te ofrecía, lo que nadie podrá borrar de tu mente, aunque intentes, no podrás. Y ahí estaré yo, tal vez no de cuerpo presente, pero sí estaré ahí, anunciando el comienzo de tu desdicha y entenderás que la dignidad tiene límites, que no será mi vida más indigna por mendigar. Sino que añorarás esa frialdad que tienes ahora, y entenderás que ya no volverá y pagarás por todo lo que has hecho. Pero no creas no me alegraré, sólo aguardaré que el tiempo me dé la razón, para sentir la satisfacción que hoy me arrebatas; al fin y al cabo el tiempo se ha convertido en mi secuaz.
Pero no te culpo, y ni lo haré. A caso, qué sabes tú sobre el amor, qué sabes de estar enamorada, qué sabes de lo bello del dejarse libre a otro corazón. Siento pena por ti, porque no amarás, no tienes sentimientos, no sabes qué es lo bello de caer y levantarse, qué miserable vida es aquella sin sufrimiento, qué miserable es tu vida sin poder entender de cosas que te hablo.
"están tocando la puerta, ojalá seas tú."
"Hoy la vi, fue casualidad, la miré al pasar,
yo le sonreí y le quise hablar,
me dijo que no, que otra vez será. "
...fue en verdad un nuevo punto de partida, en general fue el descubrimiento de que puedo dejar atrás el corazón, que puedo desprenderme de un férreo sentimiento, me complace haberme convertido en aquella misma bestia fría que me mostrabas cada vez que intentaba acercarme a ti. Sin embargo, al parecer, ni el fenómeno del niño ha podido descongelar tu corazón, sigue intacto, como si nada. Como si todo lo que tuviese para dar, fuera basura.
Ya llevo un mes de sequía, un mes de ni siquiera poder mojar mis labios con tu hipocresía, ni mucho menos saciar mi anhelo con tu miserable vida. Un mes muy duro, un mes tan fuerte que no sé qué tan productivo para mí haya sido.
Del recuento que hago en mi mente, creo que en general he cumplido mis expectativas, en general he podido soportar la crudeza de tu falsa humildad, la crudeza de tus palabras ácidas y desconcertantes. Pero lo obvio, no he podido cambiar mi manera de mirarte, no he podido cambiar la fragilidad de mi mirada, no ha podido dominar la sensatez sobre el corazón.
Para olvidarme de todo el veneno, he decidido conocer nuevas personas, intentar abrir mi corazón para que deje salir todo lo inmundo. Es más, he salido con esas diferentes personas, pero eso sólo sirvió para confirmar que quiero estar contigo, sólo sirvió para que me diera cuenta de que eres inigualable, que a pesar de que has sabido ensuciar todo lo que limpiaba, sigues teniendo parte de mí, pero eso no es lo peor; lo peor es que sabes que me tienes a total disposición, sabes lo débil que soy tan sólo al escucharte.
Por eso mismo, ahora intento no recorrer los mismo pasillos que recorríamos juntos, los lugares que pasamos cogidos de la mano, los lugares en los cuales, alcahueteados por la oscuridad y la soledad, eramos uno. Todavía recuerdo con qué calidez me recibías, con qué calidez recibías mis caricias, todo mi corazón, pero afortunadamente ha menguado todos estos recuerdos. El tiempo ha logrado cicatrizar muchas de las heridas, pero me rehuso a entender el porqué del fracaso, me niego rotundamente a olvidarme de las cosas bellas que hicimos, cómo sonreías, ¡ay! bella sonrisa.
Sin embargo sé que ya no quieres nada conmigo, y con "nada" me refiero a ni siquiera mirarme, a hacer gesto de desagrado cada vez que paso, a echarme de tu vida así tengamos que estar enfrente. "Nada", también significa ridiculizar mis sentimientos, "nada" implica así mismo, demostrarle al mundo mi fragilidad, "nada" es paralizar los latidos más poderosos y eficaces. "Nada" es borrar los recuerdos de tu mente, como de negar lo sucedido y borrar las huellas de mi cuerpo con otro cuerpo, con otro cuerpo, con otro cuerpo.
Y es que eso, todo lo que siento, ya no importa, por eso necesito convertir en rabia todo el amor, Así mismo la frialdad ha tocado mi corazón, el fiel abrigo de la frialdad que de heridas me protegerá. Porque gracias a ti, me negaré la posibilidad a amar, me negaré la posibilidad de ser feliz a causa del amor. Ahora tengo la necesidad de saciar el odio, la necesidad de saciar el desprecio, de ver rotos corazones, de ir por la vida destruyendo ilusiones, fantasías. Tengo la necesidad de cometer delitos a la Esperanza, de romper toda capacidad de soñar. Seré feliz con la tristeza, me deleitará enormemente el sufrimiento.
Entenderás muchas cosas, cuando no encuentres lo que te ofrecía, lo que nadie podrá borrar de tu mente, aunque intentes, no podrás. Y ahí estaré yo, tal vez no de cuerpo presente, pero sí estaré ahí, anunciando el comienzo de tu desdicha y entenderás que la dignidad tiene límites, que no será mi vida más indigna por mendigar. Sino que añorarás esa frialdad que tienes ahora, y entenderás que ya no volverá y pagarás por todo lo que has hecho. Pero no creas no me alegraré, sólo aguardaré que el tiempo me dé la razón, para sentir la satisfacción que hoy me arrebatas; al fin y al cabo el tiempo se ha convertido en mi secuaz.
Pero no te culpo, y ni lo haré. A caso, qué sabes tú sobre el amor, qué sabes de estar enamorada, qué sabes de lo bello del dejarse libre a otro corazón. Siento pena por ti, porque no amarás, no tienes sentimientos, no sabes qué es lo bello de caer y levantarse, qué miserable vida es aquella sin sufrimiento, qué miserable es tu vida sin poder entender de cosas que te hablo.
"están tocando la puerta, ojalá seas tú."
jueves, 10 de septiembre de 2015
He conocido 2. "(500) days of summer"
"He planeado tantas noches esta noche,
he pensado tantas veces qué decir,
pero cuando me mirás con esos ojos,
mi pobre corazón se pone loco
y no puedo seguir"
...y el problema fue ese, que yo estaba contigo cuando lo necesitabas, cada vez que quisiste satisfacer tu soledad y tristeza allí estaba, cuando tenías ganas de estar conmigo o simplemente querías espantar a la soledad, sin embargo no se puede negar que eso me hacía feliz. Pero era un placebo, era la posibilidad de tenerte, la única posibilidad de conservar tu olor, de conservar tu esencia como solamente estando junto a ti podría tener. Ese placebo tóxico que me envenenaba que me hacía sentir tan extasiado, tan lleno de vida, tan lleno de ganas de seguir adelante, pero todo cambiaba en el momento en que sospechaba que tenía que salir, que se iba a acabar ese momento, allí, de nuevo la tristeza retornaba, aunque nunca te lo hice saber, siempre había una sonrisa, esa sonrisa tan común que esconde todo lo que sentimos. Y todo eso se tornó en un ciclo nauseabundo, lleno de altibajos y sólo genera desconciertos.
"No pretendo ser tu dueño" pero sí, que por lo menos correspondieras de alguna manera mi amor, mi manera de estar contigo. Sin embargo es extraño, había jurado que no iba a rogar amor, ni mucho menos cariño o compañía, pero mírame, heme aquí, dejando gota a gota mi dignidad, pero sobre todo mi orgullo. Y no me corresponde hacerte ningún reproche, cada día te encargas de recordarme que no hay cabida para esto,
Lo sé, tienes que ser libre, eres libre, tu alma tiene alas, tú no necesitas más compañía que la del viento, pero no puedo acompañarte a volar, mis alas no me permiten llegar tan lejos, mis alas no me permiten siquiera acercarme a ti, me esfuerzo por llegar hasta donde estás, sin embargo, por más que quiera, no podré llegar hasta allá, tampoco permitiré que tú bajes hasta donde mis alas me permiten volar, aunque no niego que deseo con desespero que me llevaras hasta donde llegas, hasta donde vuela tu alma, pero no es así, es ponerte una carga más, algo peor es, como condenarte a mí y no necesito eso, aunque no lo parezca, quiero aprender a volar alto, no que me lleven alto.
Todo el mundo me dice que te deje ir de mi corazón, porque físicamente nunca fuiste mía, porque nunca estuve dentro de tu corazón, y yo insistía e insistía sin poder estar finalmente expuesto al amor, a la realidad de la que me enteraría posteriormente, de esa analogía en el título de esta carta, la analogía de la película esa que no comprendía hasta que no pude ver que en realidad no querías estar conmigo.
Pero todo esto desgasta, pedalear y pedalear sin avanzar, aun así es como el reflejo de nuestra cultura política, sí, esto es extremadamente conservador, "mejor malo conocido que bueno por conocer" pero creo que prefiero entonces dejar lo malo, dejar eso que me hace daño y romper mis miedos, bueno... por lo menos aprendí algo de ti, la necesidad de romper mis barreras, la necesidad de la existencia de sentir adrenalina al saber que disfruto despejar la neblina del futuro, adentrarme en la profundidad oscura del desconocimiento futuro. Saciaré mi libertad descubriendo mi camino, me deleitaré pensando en lo que puedo conocer y descubrir y no en lo que pudo ser, y no en lo que pude hacer.
Al final comprendí, ya asimilé cuando me decías que ya no te necesito y ya que podía salir de allí. Creo que definitivamente será un nuevo punto de partida.
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